La cruda interna que se vive en la alianza del Frente de Todos repercute fuertemente en todos los sectores: En las provincias, en el plano político, económico, empresarial y hasta en los saltos del dólar blue por el desacuerdo de las medidas de fondo que toma o deja de tomar el Gobierno nacional.
El impacto de estos desacuerdos y falta de un rumbo claro golpea fuertemente en todas las jurisdicciones del país y los gobernadores están preocupados por los altos índices de inflación y cómo afrontar el aumento del costo de vida con los “ingresos finitos” que tienen las provincias.
Las paritarias se están tornando complejas y no van de la mano con el pedido de Nación que renueva todos los años: Reducción del gasto público para llegar a un equilibrio fiscal entre los ingresos y egresos. La inflación consolidada entre enero y junio de este año rompió cualquier proyección de los gobiernos provinciales para alcanzar el equilibrio en las cuentas, pero, además, el aumento de los precios resulta inviable para trasladarlo a las paritarias.
“La suba de la recaudación no va en simultáneo con la inflación”, aseguraron a Metadata desde Fontana 50.
Desde el Gobierno confirmaron a Metadata que la presencia de Arcioni “está confirmada”, y este martes el mandatario provincial partió hacia Buenos Aires.
Por estos motivos, la liga de gobernadores del Frente de Todos armó esta reunión que se realizara este miércoles en el Consejo Federal de Inversiones para aunar criterios y solicitar una mesa de diálogo en la que participe el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
“Estamos preocupados. Nos vamos a juntar 18 gobernadores para evaluar, analizar y aportar nuestra visión y nuestras sugerencias. Vamos a plantear la posibilidad de construir una mesa de diálogo interna en el Frente de Todos, con el Presidente, la vice, la CGT, los empresarios nacionales y algunos intendentes de la Provincia de Buenos Aires”, adelantó Ricardo Quintela, gobernador de La Rioja.
Más allá del planteo, se espera que el encuentro tenga un tono más conciliador con el Gobierno: según trascendió, los posicionamientos estarán bajo la tutela de la situación económica que condiciona los reclamos de los mandatarios provinciales, quienes ahora tienen como principal misión garantizar las obras para sus distritos.
