A menos de una semana de su sobreseimiento en la causa ‘Ñoquis Calientes’, el ex ministro Coordinador y Secretario de Pesca de la Provincia, Alberto Gilardino, salió a hablar sobre las causas que envolvieron el tercer mandato del gobierno de Mario Das Neves, sostuvo que en su entorno había quienes se aprovecharon de su salud y apuntó también a una discrecionalidad de la Justicia a la hora de llamar a declarar. “En las dos causas, fue la Fiscalía la que pidió mi sobreseimiento”, subrayó a modo de punto final.
Gilardino señaló que “en las sentencia de Embrujo y Revelación no se llegó a fondo” y que “hay gente que tendría que estar dando algunas explicaciones y no fueron llamados”.
Respecto a su labor en el gobierno provincial, Gilardino aseguró que en su momento él no tenía en claro en profundidad cuál era estado de salud del ex gobernador, y apuntó “había aprovechamiento de la salud de Das Neves”. Agregó que algunos lo hacían “para beneficiarse y otros para no hacer lo que tenía que hacer. Éramos pocos los que estábamos trabajando”.
“Había gente que quería mi cargo. Que especulaban con lo que pasaría con la salud de Das Neves, y querían ese cargo para acomodarse. Era fuego amigo. Decían cosas mías, de metieron con mi familia. Y yo en el barro no me meto”, agregó Gilardino este lunes en diálogo con La Cien Punto Uno.
SOBRESUELDOS
En otro orden, el ex ministro criticó la utilización de sobresueldos pero también explicó que los salarios de los funcionarios “eran bajísimos”: “Fueron una política de Das Neves que estuvo equivocada. Teníamos salarios bajísimos. Yo tenía mucha responsabilidad. No sé de dónde salían los sobresueldos, eran para compensar la cantidad de trabajo que hacíamos. No está mal que un funcionario gane bien, pero que se sepa de dónde sale la plata y esté en el recibo de sueldo. Se ganaba 1/4 de lo que se gana en el ámbito privado, y son cargos efímeros”.
“NO VOLVERÍA A LA POLÍTICA”
Por último, el ex funcionario admitió que “no volvería a la política, no me arrepiento de haber estado y haber aprendido, la pasé pésimo pero aprendí de eso también”.
Al respecto, agregó que “la condena social es terrible, porque cuando después sos sobreseído no sale en ningún lado. Hago autocrítica en no haber podido hacer cosas como yo quería, no haberme dado cuenta de algunas cosas”.
