Tras sufrir el intenso temporal por la crecida del Río Iguazú y su posterior cierre, la Garganta del Diablo, en las Cataratas del Iguazú, deberá seguir esperando para su reapertura.
Es que según manifestaron fuentes oficiales, en el lugar van a rebatir las barandas de las pasarelas y del balcón principal que permitirá que el agua pase libremente sin dañar las estructuras.
Atilio Guzmán, intendente del Parque Nacional Iguazú, manifestó que el desconocimiento de la magnitud del daño causado por la repentina creciente de la semana pasada. El río Iguazú superó los 16.000 metros cúbicos por segundo de caudal, doce veces más del promedio.
Además, Guzmán sostuvo que se debe esperar que el río baje aún más para poder evaluar con certeza la magnitud del daño ocasionado. Es por eso que se vuelve imposible anunciar una posible fecha de reapertura de ese circuito, indicó Clarín.
La creciente hizo que, en un primer momento, Parques y la empresa Iguazú Argentina, concesionaria de los servicios en Cataratas, dispusiera el cierre de la pasarela que conduce a Garganta del Diablo.
La medida se tomó para proteger a los turistas y también para que los operarios tuvieran el tiempo necesario para rebatir las barandas y sacar los bulones que aseguran los tramos de piso a los pilotes.
Se trata de un mecanismo ideado para evitar daños estructurales en las pasarelas. Cuando la corriente es muy fuerte o un tronco impacta contra la pasarela, ésta se suelta y se deposita rápidamente sobre el lecho del río.
