La audiencia de control de detención y apertura de la investigación se realizó ayer 17 de octubre del corriente al mediodía, en el tercer piso del edificio de tribunales de Trelew, por el hecho en el que se se encuentra investigado Ernesto Alejandro Roberts.
El imputado hizo uso de su derecho a declarar. “Escuché una película que no es”, dijo el sujeto en relación al relato del fiscal y describiendo lo sucedido como producto de una provocación y agresión de parte de una persona a la que luego se sumaron varias otras que lo comenzaron a hostigar.
Al bajarse para pedir explicaciones por las provocaciones, le rompen un vidrio de su auto y allí comenzó la refriega a puño limpio al tiempo que se suman más personas que siguieron dañando su auto y que también comenzaron a agredirlo.

Según lo manifestado por Roberts, al verse rodeado y como aumentaba el daño sobre su automóvil y además puede ver a su hijo con su mano cortada, fue así que tomó un cuchillo y comenzó a repeler los ataques, según explicó. Afirmó que no comenzó ninguna pelea y que no conoce a nadie de los allí presentes.
Explicó que su intención luego de lo sucedido, fue irse del lugar porque eran muchas personas contra él y su hijo. También desmintió una persecución policial, indicando que fueron dos autos particulares que lo persiguieron y que la policía llegó a su domicilio recién después que pudo guardar el auto en su casa. Por último, dio cuenta a la magistrada de las heridas en su cabeza, en su rostro y hasta en su ojo, producto de los ataques con piedras que recibió.
EL RELATO DEL DEFENSOR
Luego, el defensor público Custodio Gómez, en línea con la declaración de su asistido manifestó que la versión de los hechos es diametralmente opuesta a la del MPF. Si bien coincidió en la gravedad de los hechos, se opuso a la medida de coerción solicitada por la fiscalía.
El defensor público se hizo eco de las versiones periodísticas sobre “una gresca descomunal” para explicar el contexto que se vivió esa tarde donde hubo peleas entre los jugadores, los simpatizantes, de esta manera apuntalar la versión de su asistido en cuanto a la desproporción de personas en contra de Roberts y su hijo. En razón de ello, el defensor explicó que el agresor fue la otra persona, junto a un grupo que lo acompañaba y que su asistido se defendió de manera legítima.
También manifestó la portación de armas blancas por alguno de los integrantes del grupo atacante en función de la lesión recibida por su hijo. Rechazó la calificación provisoria escogida por la fiscalía de tentativa de homicidio, indicando que en todo caso se podría tatar de lesiones en el marco de la legítima defensa explicada.
También explicó el probable uso del arma blanca de su asistido encuadrándolo, en todo caso, como exceso en la legítima defensa. Para concluir, señaló que los peligros procesales esgrimidos por el MPF no se pueden aplicar ya que el hecho grave que se le achaca, no se le puede atribuir a su asistido, en virtud de la versión descripta más arriba.
Lo mismo para el peligro de fuga, explicando que esa actitud tuvo que ver con la persecución de varios particulares y no de la policía. En razón de todo ello, se opuso a la prisión preventiva, en los términos solicitados por la fiscalía, pero subsidiariamente, pidió la morigeración de la medida de coerción por un plazo de dos meses y en la modalidad de arresto domiciliario.
Finalmente, la magistrada resolvió tener por abierta la investigación preparatoria dispuesta por el Ministerio Público Fiscal respecto de Ernesto Alejandro Roberts en orden al delito de tentativa de homicidio, dos hechos en concurso real en carácter de autor por el plazo legal y asimismo, ordenó la prisión preventiva de por el plazo de tres meses.
