La decisión del Banco de Inglaterra, tomada por miembros del Comité de Política Monetaria, es el mayor aumento en las tasas de interés desde 1989.
Según los analistas, si se cumplen las predicciones de la entidad, el Reino Unido podría estar enfrentando el período de recesión más largo desde que comenzaron los registros confiables.
El Banco estimó que el Reino Unido entró en recesión en el tercer trimestre de este año, ya que los ingresos de los hogares se vieron reducidos por el aumento de los precios mundiales de la energía y los bienes y predijo que durará hasta mediados de 2024.
El alza de hoy es la octava suba consecutiva de tasas de interés y la primera desde el plan económico presentado de la exprimera ministra Liz Truss y su ministro de Finanzas, Kwasi Kwarteng, que provocó turbulencias en los mercados financieros y un aumento vertiginoso de las tasas hipotecarias, además del desplome de la libra.
Se estima que el aumento de las tasas de interés afecte aún más a los titulares de los créditos hipotecarios, las cuentas de ahorro y las tasas de interés cobradas en tarjetas de crédito, préstamos bancarios y para automóviles.
Antes del anuncio, el gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, dijo que las “presiones inflacionarias” significaban que podría ser necesaria una “respuesta más fuerte” de lo que se había previsto en agosto.
