Fue en la séptima función de la banda británica, que rompió el récord de show de estadios y generó una mini industria del rebusque alrededor de los miles de espectadores que cada noche se acercan a Núñez a escuchar a Chris Martin.
En el operativo, que se realizó en las inmediaciones de la cancha desde temprano, los Agentes de Tránsito de la Ciudad detuvieron a los diez taxistas, uno de ellos con alcoholemia positiva incluída. También detuvieron a un hombre que conducía un taxi con una licencia de conducir falsa luego de que personal de Tránsito comprobara que se trataba de una identificación inválida.
El ojo estuvo puesto en los taxistas, después de las denuncias de pasajeros que contaban cómo les pedían tarifas infladas para hacer viajes cortos desde River. Un taxi de Núñez a Palermo cotizaba hasta 8 mil pesos según pudo relevar Clarín.
Incluso hubo un incidente, cuando uno de los tacheros se agarró a las piñas con un pasajero que se negó a pagar la tarifa desproporcionada.
Ocurrió en avenida del Libertador, a la salida del Monumental. El chofer le quiso cobrar un precio abusivo por ir de Belgrano a Palermo.
También se clausuraron cinco garajes en las cercanías del estadio Más Monumental por excederse en la tarifa pedida para estacionar los autos o bien por colmar la capacidad del lugar.
Hubo seis detenidos. Tres de ellos fueron trapitos que se encontraban pidiendo plata para cuidar los autos sin autorización, violando el artículo 239.
Los otros tres detenidos fueron por robo. Dos de ellas fueron halladas infraganti rompiendo la ventanilla de una camioneta Volkswagen Amarok en el cruce de La Pampa y Figueroa Alcorta. En tanto que el tercer involucrado era el ocupante de un Ford Fiesta que oficiaba de campana.
Pero uno de los negocios más insólitos que desmontó la policía ocurrió adentro de la cancha, particularmente en la platea Belgrano Alta. Allí, las autoridades encontraron a tres personas, de 47, 36 y 17 años, que se encontraban dando vueltas sin entradas: eran acomodadores truchos, que pedían dinero a los espectadores para llevarlos a sus asientos una vez adentro de River.
Finalmente, se labró también un acta en conjunto con la AGC a una persona que vendía remeras y gorras sin autorización en inmediaciones al estadio, a quienes se le incautaron 19 remeras y 7 gorras.
