Jahrah, una mujer de 54 años, se encontraba trabajando en la recolección de caucho en la provincia de Jambi, en Indonesia, el pasado viernes 21 de octubre cuando súbitamente desapareció.
Y la razón fue verdaderamente dramática: una pitón de casi 7 metros se la devoró.
Preocupada por esta ausencia, la familia de la mujer dio la alarma en el pueblo, y todos comenzaron a buscar en el bosque cercano hasta que, dos días más tarde, encontraron al enorme reptil tendido en un claro, informó The Mirror.
En ese momento, los horrorizados habitantes del lugar notaron un gran bulto en el estómago del animal y sus peores temores se confirmaron cuando lo abrieron y descubrieron que Jahrah estaba allí.
De acuerdo al medio, un video del episodio que trascendió, muestra la serpiente abierta y a la mujer “acurrucada” dentro. Luego, se ve a una lona azul sobre la que colocaron a ambos cadáveres.
Según relató Anto, el jefe de la aldea Terjun Gajah, donde vivía Jahrah, creen que la serpiente la atacó mordiéndola y, después, la envolvió hasta asfixiarla.
Finalmente, se la tragó en un proceso que, indican, habría tomado al menos dos horas desde la cabeza hasta los pies.
“La víctima no volvió a casa después de despedirse de su familia para ir a recoger caucho de los árboles el viernes. Su familia denunció su desaparición a las autoridades locales y desde entonces se ha llevado a cabo una búsqueda”, informó Anto.
En este sentido, aseguró que ningún residente local presenció el momento en el que la enorme serpiente se comió a Jahrah ya que ella se encontraba sola.
