“Yashin difundió a sabiendas información falsa sobre las Fuerzas Armadas presentada como información veraz”, dictaminó la jueza Oxana Goriunova, durante la visita celebrada en el tribunal Meshanski de Moscú.
Esta es la mayor pena dictada contra un ciudadano ruso desde que se aprobara, al inicio de la campaña militar rusa en Ucrania, un nuevo artículo del Código Penal que castiga la difusión de información falsa sobre el Ejército ruso con diez años de cárcel.
Yashin, de 39 años, fue juzgado por denunciar en una emisión en directo en YouTube “la matanza de civiles” en la localidad ucraniana de Bucha, cerca de Kiev, de la que Moscú niega ser responsable.
Su proceso despertó expectativas en Rusia porque era uno de los pocos opositores rusos destacados que no estaba en el exilio ni encarcelado.
“Con este histérico fallo, las autoridades quieren amedrentarnos a todos, pero en realidad simplemente confirman su debilidad. Los líderes fuertes están tranquilos y seguros de sí mismos y sólo los débiles hacen todo lo posible para taparle a boca a todos y acabar con todos los disidentes”, expresó Yashin en su canal de Telegram.
El opositor subrayó que “los cambios están a la vuelta de la esquina” y que, al condenarlo a ocho años y medio, la Justicia valoró con excesivo optimismo las opciones de Putin de seguir en el Kremlin, según recogió el medio alemán Deutsche Welle.
A Yashin, que se rió al escuchar el fallo, su detención no le ha impedido seguir criticando a las autoridades y denunciando la intervención militar en Ucrania.
