Un estadounidense condenado a la pena de muerte por haber matado a una pareja de ancianos fue ejecutado ayer en el estado Oklahoma ante la presencia de un sacerdote que era resistido por las autoridades penitenciarias, que pretendían que se mantuviera a distancia.
Cerca de 20 años después de “sus horribles crímenes se hizo justicia”, dijo el fiscal general de Oklahoma, Gentner Drummond, quien presenció la ejecución.
Eizember fue condenado a la pena capital por el asesinato en 2003 de una pareja de adultos mayores.
Según Drummond, el hombre los había “mantenido cautivos durante dos horas en su domicilio”, antes de dispararle a la esposa y luego romper el cráneo del marido con su pistola.
EL SACERDOTE
En septiembre, Eizember recibió la visita de Jeffrey Hood, un sacerdote contrario a la pena de muerte y miembro de la iglesia católica antigua que rompió con Roma, a quien el reo pidió que lo acompañara durante la ejecución.
El 4 de este mes, los responsables de la penitenciaría se rehusaron, argumentando la “militancia” del sacerdote que, según ellos, podría hacer un escándalo durante el procedimiento.
Luego de una solicitud a la justicia, finalmente aceptaron su presencia, argumentando que actuaban por el interés de la familia de las víctimas.
“Los familiares de las víctimas están dispuestos a pasar la página y comprenden que esta denuncia puede retardar la ejecución”, explicó en un comunicado el director Steven Harpe, citado por la agencia de noticias AFP.
