El sector pesquero atraviesa un dilema coyuntural atravesado por la falta de equilibrio entre las capturas y el resto de la cadena de valor y medidas paliativas que ayudaría a provocar un fuerte despegue de la industria pesquera.
De la Fuente precisó en diálogo con Metadata que cuando observan los datos oficiales “existe una regularidad” en materia extractiva de langostinos, aunque subraya que “la industria no termina ahí”.
“La parte extractiva es solo una parte. Estamos uy preocupados por la cuestión comercial, porque más allá del producto que uno pueda desarrollar, el mercado internacional está muy raro, está con poca demanda y no es una cuestión de precios, sino que cuesta cerrar operaciones”, enfatizó De la Fuente.
Recordó que, desde la pandemia, China se retiró casi del mercado o redujo la comercialización de langostinos, mientras que Europa, el principal comprador, se encuentra reacomodando su economía por los cimbronazos de la pandemia y la guerra entre Rusia y Ucrania.
En este contexto, indicó que “estamos con una regularidad extractiva, pero eso es una sola parte, la industria es mucho más extensa y los productos tienen que llegar a las principales góndolas del mundo”, detalló el presidente de la CAPIP.
Agregó que es necesario discutir “el atraso cambiario, mejorar el funcionamiento y las gestiones de las exportaciones y la compensación fiscal por zona desfavorable”.
Por estos motivos, remarcó que el sector necesita una serie de medidas, las cuales el Gobierno nacional tiene las llaves para poder destrabarlas, como son los casos del atraso cambiario y la zona desfavorable.
“Nos preocupa desde CAPIP la cuestión comercial, porque desde la reunión con el ministro Massa en diciembre, estamos esperando una muestra para el sector”, concluyó De la Fuente.
