En un partido más hablado y luchado que jugado, con un arbitraje flojo de Facundo Tello que repartió muchas tarjetas amarillas y no pudo imponer su autoridad, San Lorenzo ganó merecidamente porque golpeó con el gol antes de los 10 minutos y luego, con mucha actitud e intensidad, disputó cada pelota.
El partido fue de discreto para abajo y San Lorenzo se encontró con el gol de entrada con un pelotazo largo de Rafael Pérez que el paraguayo Bruno Valdez fue a buscar y sufrió esa lesión muscular, la ganó Iván Leguizamón, que se fue solo y pateó, pero la pelota le pegó a “Pol” Fernández, se desvió y se le metió en el primer palo a Sergio “Chiquito” Romero.
En la previa del partido se desplegó una bandera que ocupó toda la tribuna popular sur, con la inscripción “La Gloriosa Butteler” y las imágenes de Diego Armando Maradona (con la gorra de San Lorenzo), el Papa Francisco, el padre Lorenzo Maza y las Copas Libertadores y Sudamericana.
Y el acceso al estadio estuvo complicado porque hubo un corte en la intersección de Cruz y Perito Moreno por una protesta vecinal que reclamaba por medidas de seguridad en el barrio y solo se podía ingresar por Varela y Perito Moreno, además de Varela y Cruz.
Pero nada de esto último les importó a los hinchas azulgranas, que se fueron del Nuevo Gasómetro celebrando que la “paternidad” sobre Boca sigue intacta.
