“Marine Le Pen llegará al poder si no sabemos cómo responder a los desafíos del país y si desarrollamos el hábito de mentir o negar la realidad”, dijo Macron en una entrevista con el periódico Le Parisien.
Le Pen aparecer como la principal beneficiada del torbellino desatado en Francia por la decisión de Macron de aumentar la edad de jubilación, que el presidente impuso por decreto al no reunir los respaldos parlamentarios necesarios y los años de cotizaciones necesarios, que dio lugar a tres meses de protestas y huelgas.
A fines de marzo, Le Pen anunció que no quería ser la primera ministra de Francia, pero no descartó la posibilidad de postularse a la presidencia del país por cuarta vez en 2027.
Según una encuesta de Elabe publicada a principios de abril, si se celebrasen unas elecciones presidenciales francesas en este momento, Le Pen superaría a Macron en el número de votos, reportaron las agencias AFP y Sputnik.
Dos tercios de los votantes están en contra del incremento de la edad de jubilación de los 62 a los 64 años, según los sondeos, y elevar a 43 los años de aportes para disponer de una pensión completa.
La medida no parecía contar con la aprobación de una mayoría de los diputados cuando el gobierno decidió recurrir al artículo 49.3 de la Constitución para sacarla adelante.
Desde principios de año, Macron ha mantenido un perfil bajo, dejando a su primera ministra, Élisabeth Borne, lidiar con las críticas a la reforma.
