Esta es la primera semana “normal” de trabajo que tendrá el entrenador desde que asumió el lunes 10 de abril, ya que entre la Liga Profesional y la Copa Libertadores, Boca tuvo que jugar cada tres días y no tuvo tiempo para entrenarse con un once fijo.
“A mi me gusta jugar casi siempre con el mismo equipo y tratar de mantenerlo, aunque se juegue cada tres días”, había dicho el técnico en la conferencia de prensa de presentación.
Después, la serie de lesionados -cuatro en una semana- hizo que el DT estuviera obligado a utilizar variantes ante Estudiantes de La Plata de cara al partido contra Deportivo Pereira en la victoria por 2-1 en la Copa Libertadores.
El viernes pasado, el DT armó un equipo con cinco cambios con respecto al que jugó ante el campeón de Colombia, pero luego el sábado, previo al empate 2 a 2 ante Rosario Central, respetó su palabra y en el Gigante de Arroyito puso a los habituales titulares.
Tras el empate ante Central, la primera decisión del DT fue darles el lunes libre -primer día de descanso- al plantel desde que asumió y así arrancar con otra energía la primera semana entera de trabajo de esta nueva etapa.
Ahora el DT boquense tiene cinco días para tratar de empezar a armar su equipo, y la duda principal es saber si arriesgará ante Racing a “Pol” Fernández y Varela, ambos con cuatro amonestaciones, o los pone en el banco de suplentes por las dudas, para reservarlos de cara al partido contra River una semana después.
Quizás esa sea el interrogante más importante con vista al clásico ante la “Academia”, que en los últimos tiempos tomó una rivalidad especial después de los dos enfrentamientos por la Supercopa Argentina y la Supercopa internacional, éste último un título -a un solo partido- inventado por la AFA ya que Boca había ganado los dos campeonatos 2022 de la Liga Profesional.
Por ahora, el técnico no tiene planificado ningún doble turno, pero tampoco se descarta como posibilidad: con todos a disposición, tendrá la chance de ir incorporando conceptos y acercarse a lo que pretende para Boca, antes de afrontar la seguidilla que se viene: Racing; Colo Colo por la Libertadores en Chile; y River, en solo ocho días.
Boca está a 18 puntos del puntero River y eso, aunque no preocupa todavía, se siente como una deuda en el plantel.
“Estamos lejos en el torneo local, pero el año pasado también lo estábamos, y luego salimos campeones” dijo el domingo Nicolás Figal en Rosario, uno de los referentes del vestuario.
Almirón, sin dudas, está enfocado en la primera gran prueba de su ciclo: tratar de vencer a River, con la distancia que el “millonario” le lleva hoy en la punta, y que es acaso el primer gran objetivo que le queda al Xeneize en la Liga Profesional.
