Según el informe, el expremier “engañó deliberadamente a los diputados” de la Cámara de los Comunes al decirles repetidamente, después de que surgiera el escándalo del “Partygate”, que las reglas de la Covid-19 se habían seguido en todo momento en Downing Street Nro. 10.
Johnson admitió que los parlamentarios fueron engañados por sus primeras declaraciones, pero asegura que creía que sus palabras eran ciertas en ese momento y que se basaban en garantías que había recibido de funcionarios.
Sin embargo, el informe encontró que tenía “conocimiento personal” de las infracciones de las reglas en la sede de Gobierno.
Se trata del informe largamente esperado que realizaron los parlamentarios en un comité para determinar si el ex primer ministro mintió intencionadamente al Parlamento al afirmar que las restricciones contra el coronavirus habían sido respetadas durante las fiestas celebradas en Downing Street durante los confinamientos de 2020 y 2021.
El comité que realizó el informe de 106 páginas está conformado por siete miembros que llevaron adelante una investigación que llevó 14 meses.
El exdirigente conservador, que está por cumplir 59 años, renunció a su banca de diputado el viernes pasado después de recibir una copia anticipada de las conclusiones de esta investigación sobre las fiestas que se realizaban en Downing Street mientras el resto del país estaba confinado, y acusó airadamente al comité de parcialidad.
El informe de la comisión señaló que la carta de dimisión de Johnson constituye un “ataque contra las instituciones democráticas” británicas.
La comisión de siete miembros indicó que si Johnson no hubiera renunciado a su cargo de diputado, hubiese sido suspendido por 90 días por “desacato reiterado y por intentar socavar el proceso parlamentario”.
“Engañó a la Cámara en un asunto de la mayor importancia para la Cámara y para el público, y lo hizo reiteradamente”, indicó el informe.
El informe también concluyó en que había cometido un “desacato” al Parlamento a través de sus garantías originales, porque impidieron que los parlamentarios llevaran a cabo su “tarea esencial” de hacerlo rendir cuentas.
El comité consideró que la figura de desacato era “tanto más grave” porque Johnson era el miembro más antiguo del Gobierno.
Johnson calificó hoy a la comisión como “antidemocrática” y dijo que tiene como objetivo “ser la estocada final de un prolongado asesinato político”.
Con su dimisión, el ex primer ministro conservador evitó una sanción de sus pares de la Cámara de los Comunes.
El informe de la comisión será debatido el lunes por el pleno de los diputados y después será sometido a votación.
