El Consejo Federal Pesquero modificó los aranceles de derecho único de extracción para 40 especies, los cuales ahora se calcularán a través de Unidades Pesca (UP).
A fin de otorgarle “uniformidad a la determinación de las obligaciones pecuniarias del Régimen Federal de Pesca, y por razones de simplicidad y economía administrativas”, el Consejo determinó aplicar las Unidades Pesca (UP) tanto para este arancel como para los derechos de cuotas individuales transferibles de captura y demás cánones, en lugar de una cantidad fija de dólares por tonelada.
Los aranceles para cada especie se continuarán ajustando el 1° de julio de cada año, en función de la variación que experimenten, al 31 de diciembre del año anterior, en los valores de comercialización de cada especie.
Las Unidades Pesca (UP) –que también son utilizadas para calcular multas- son equivalentes al precio de un litro de gasoil grado 2: la Subsecretaría de Pesca estableció dicho valor en $ 221,50 en el período comprendido entre el 1° de abril pasado y el próximo 1° de octubre.
De esta forma se fijaron nuevos aranceles para el abadejo (44 UP por tonelada), anchoa de banco (3,1), anchoíta (3,3), bacalao austral (4,2), besugo (5,5), brótola (2,5), caballa (2,7), calamar (6,4), calamarete (6,9), caracol (48), castañeta (2,2), cazón (36), centolla (174,2), corvina rubia (2,9), gatuzo (44,8), granadero (1,9), langostino (49,3), lenguados (9,1), merluza austral (12), y merluza común (5,1).
También se actualizaron las tarifas para la merluza de cola (4,5), merluza negra (196,6), mero (2,6), nototenia (3,4), palometa (2), pampanito (2,3), pargo (1,8), pescadilla (1,7), pez ángel (19,8), pez gallo (34,1), pez palo (4,8), polaca (3,1), rayas (11,1), róbalo (8,9), rubio (2,6). Salmón de mar (5,4), savorín (4,7), tiburones (45,1), vieira (67,4) y las demás especies (1,7).
El arancel, por otra parte, es mayor en algunas especies de acuerdo a la modalidad de pesca utilizada (red de arrastre, poteras, palangre, tangón, trama o red de cerco).
Al mismo tiempo, el organismo formaliza una reducción –anunciada a principios de este año- en un 50% del arancel para los permisionarios que elaboren en tierra las especies capturadas para su procesamiento.
