Grusch afirmó que el Gobierno de Estados Unidos tenía ovnis en su poder, en lugares que dijo conocer con exactitud, y agregó que de esas naves se habían recuperado “restos biológicos no humanos”.
Las declaraciones del expiloto se produjeron durante una audiencia del Comité de Supervisión del Senado, donde se discutieron cuestiones de seguridad nacional y transparencia gubernamental relacionadas con las naves no identificadas, que Estados Unidos llama UAP.
Además de Grusch, comparecieron los expilotos de la Armada Ryan Graves y David Fravor, quienes tienen experiencias personales con las UAP.
Grusch ratificó sus testimonios de principios de año, ahora bajo juramento, y aseguró que el Gobierno estadounidense participa en programas de tecnología avanzada no autorizados y que dañó a personas por motivos relacionados con la divulgación de las UAP, lo que hace que tema por su propia vida.
En contraposición, Fravor testificó que había sido tratado bien desde que se presentó y se comprometió públicamente con el tema de la UAP, pero Graves coincidió con Grusch y testificó que algunos pilotos de aerolíneas comerciales habían recibido cartas de cese y desistimiento de compañías aéreas por intentar hablar sobre las UAP.
“Los UAP están presentes en el espacio aéreo de los EEUU, pero “no se informan en gran medida”, dijo Graves, replicó la agencia de noticias AFP.
Las naves u ovnis vistos por pilotos militares y comerciales parecen desafiar las capacidades conocidas de ingeniería y vuelo, como maniobras rápidas y movimiento hacia el espacio, según los testigos.
“Necesitamos restaurar décadas de desconfianza con el público y los testigos de UAP. Mi experiencia vivida en los últimos meses ha sido que a medida que se hace retroceder el estigma y los testigos desarrollan confianza en el proceso, comienzan a surgir relatos notables”, agregó Graves en su testimonio.
