Desde un pequeño peine para bigote y el tocadiscos en el que ponía música para desayunar hasta manuscritos del puño y letra donde plasmó algunas de las canciones que se convirtieron en himnos de toda una generación: todo eso forma parte de un lote de más de 1.500 objetos de Freddie Mercury que saldrán a subasta a partir del miércoles en Londres, en coincidencia con el nacimiento del artista que mañana hubiera cumplido 77 años.
Mary Austin heredó su casa de 28 habitaciones y 25 millones de dólares al morir el artista y decidió donar una parte de las ganancias de la venta a dos organizaciones benéficas: el Mercury Phoenix Trust, que fue fundado en honor al vocalista por Brian May y Roger Taylor de Queen, junto a su manager Jim Beach, y la Elton John Aids Foundation, que lucha contra el sida.
“Mary cuidó la colección maravillosamente y se ocupó de todo”, contó el director senior de Sotheby’s David Macdonald, quien curó la exposición y supervisa la subasta, que se concretará en la sede de Londres desde este miércoles y hasta el 11 de septiembre.

Entre los objetos se destacan los borradores de canciones como “We Are the Champions”, “Don’t Stop Me Now”, “Somebody To Love”, “Killer Queen” y por supuesto, “Bohemian Rhapsody”, siendo este último el segundo artículo más caro en la colección con un precio base de 1.500.000 dólares.
El souvenir más caro de la subasta es el piano negro de media cola Yamaha G2 Baby Grand, que el cantante cuidaba con esmero: no permitía que fumaran cerca de él, o que le pusieran un vaso encima. Mercury sentía una conexión creativa única con este instrumento, que está valuado en casi cuatro millones de dólares.
