De acuerdo con lo expuesto por la fiscal general, Romina Carrizo, los hechos a investigar son dos. El primero, entre los años 2014 y 2017, mientras el sujeto investigado convivía con su pareja y la hija de ésta, de cuando tenía entre 6 y 9 años de edad aproximadamente.
El segundo hecho fue entre los meses de diciembre 2021 y abril del año 2022 cuando el individuo quedaba al cuidado de su hija, de cinco años, en su domicilio.
La fiscal general calificó provisoriamente la conducta delictiva como abuso sexual simple en concurso real con abuso sexual gravemente ultrajante, ambos en la modalidad de delito continuado y agravados por la convivencia, por el primer hecho, y abuso sexual simple, agravado por el vínculo en modalidad de delito continuado, por el segundo hecho.
A su turno, el defensor particular, José Ferreyra, no se opuso a la apertura de la investigación dispuesta por el Ministerio Público Fiscal.
