Dentro de una expectativa especial en el “mundo Boca” porque en Brasil se juega el año futbolístico del club de la Ribera; y el futuro del entrenador Jorge Almirón.
Pero será la dirigencia -con Jorge Ameal y Juan Román Riquelme a la cabeza- la que se juegue en este partido la consolidación de su gestión, algo que que puede fortificar la llegada a una nueva final de la Libertadores, de cara a las elecciones que se realizarán en la primera semana de diciembre.
Más allá de la derrota del domingo pasado en el superclásico por 2 a 0, con una formación que de entrada alineó a un solo titular (el arquero Sergio Romero), los hinchas que hoy bordeaban al micro que llevó al plantel al aeropuerto de Ezeiza resumía en su canto cual es el verdadero objetivo: “Este jueves cueste lo que cueste, este jueves tenemos que ganar”, entonaban los simpatizantes.
El director técnico dispuso que los 30 futbolistas que comprenden el plantel profesional -hasta Luca Langoni, todavía no recuperado de sus continuos desgarros- viajen a San Pablo, un simbolismo que habla de la búsqueda de unidad “en las buenas y en las malas”.
La parte principal de los dirigentes, entre ellos el vicepresidente Riquelme, viajarán mañana en un vuelo especial.
En cuanto al equipo, y aunque no hay señales por parte del cuerpo técnico, esta mañana en la práctica de fútbol el DT mezcló jugadores, por lo que se presume que el equipo se conformaría sobre la base del que jugó en el encuentro de ida en la Bombonera, con tres nombres en danza: Miguel Merentiel, Nicolás Valentini y Lucas Blondel.
En cuanto a la práctica de hoy, se volvió a realizar en una de las canchas de césped natural del predio de Ezeiza ya que la única que hay de césped sintético no es igual a la que tiene el estadio del Palmeiras.
Según se supo, Almirón no estaría tan preocupado por el piso del estadio de Palmeiras más allá que algunos futbolistas como Sergio Romero se quejaron del mismo, con el agregado de que según el pronóstico meteorológico para la noche del jueves se esperan lluvias y eso haría que el campo de juego sea más rápido que lo habitual.
El plantel “xeneize” se hospedará en un hotel de la cadena Marriot en San Pablo y mañana, en horario a confirmar, realizará una práctica en el estadio del Corinthians, en donde -según se supo- el DT tampoco pararía una posible formación, además de evitar exponer a Rojo y a Figal.
Boca jugará el jueves desde las 21.30 un transcendental partido ante Palmeiras en San Pablo, en la revancha de la serie de la semifinal de la Conmebol Libertadores y con el arbitraje del uruguayo Andrés Matonte.
