Dirísio, dueño de la empresa IAS, con sede en Paraguay, logró escapar de un allanamiento en su casa en Asunción, informó la cadena GloboNews.
“Él es el dueño de la empresa, quien coordina todas las acciones de la empresa, hizo gestiones directas para la venta y reventa sabiendo que esas armas debían ser desguazadas y destinadas al crimen organizado. Eso quedó demostrado en la investigación y esta fue la mayor dificultad para iniciar la operación”, afirmó el superintendente de la Policía Federal Flávio Albergaria en una conferencia de prensa.
Albergaria dijo que la justicia de Bahía pidió incluir al argentino en la lista roja de Interpol.
Por su parte, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva habló de la “mayor operación de la historia de Brasil contra el tráfico de armas”.
“La lucha contra el crimen organizado es una prioridad para el gobierno federal. Felicitaciones al Ministro de Justicia, Flavio Dino, y a todas las fuerzas de seguridad involucradas en esta operación”, señaló en un mensaje en la red social X (antes Twitter).
Según la Policía Federal, la banda desarticulada en el operativo de hoy es sospechosa de proveer 43.000 armas hacia las organizaciones narcos brasileñas Comando Rojo y Primer Comando de la Capital (PCC).
El volumen de negocios involucrado gira en torno los 240 millones de dólares. El operativo incluyó 52 allanamientos, 25 órdenes de prisión en Brasil, Estados Unidos y Paraguay.
El argentino Dirisio está acusado de triangular con su empresa paraguaya pistolas, fusiles, ametralladoras y municiones que adquiría de fabricantes de países como Croacia, Turquía, República Checa y Eslovenia.
La investigación, según la cadena Globo, apuntó también a la presunta implicación del general Arturo Javier González Ocampo, que hasta hace poco ocupaba el cargo de jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea Paraguaya.
El PCC y el Comando Rojo (Comando Vermelho) son las principales organizaciones criminales de narcotráfico de San Pablo y Río de Janeiro, respectivamente.
