La funcionaria del gobierno del Chubut, describió que “hay unos 50 brigadistas sobre el área, que es de difícil acceso, entre ellos personal de defensa civil, bomberos de distintas localidades y agentes viales con maquinaria”.
El incendio, que se presume comenzó con un rayo, se declaró sobre la vegetación achaparrada propia de la meseta chubutense, donde abundan jarillas y coirones que arden con facilidad favorecidos por la sequía y los fuertes vientos.
“Las llamas calientan el aire y hacen rotar el viento hasta siete veces en pocas horas, lo que dificulta enormemente la tarea de los bomberos”, explicó Mirantes.
Hay tres cascos de estancia en la zona que fueron resguardados y están fuera de peligro, aunque la principal preocupación por estas horas es un cuadro con hacienda, donde están contenidos unas 1.000 ovejas, al que se intenta proteger mediante cortafuegos que se realizan con las máquinas viales.
El foco se declaró cerca de la costa del golfo San Matías, avanzó hacia el continente y sigue sin control en direcciones variadas por el viento fuerte y cambiante que sopla en la zona, en proximidad del cruce de las rutas provinciales 1 y 6 cerca al límite con la provincia de Río Negro.
“El foco, que tiene la cabecera en la estancia El Pañuelo, avanzó hacia las estancias La Colmena y La Juanita, aunque no alcanzó ningún establecimiento ganadero porque tanto personal de defensa civil como bomberos de Puerto Madryn custodiaban las instalaciones”, señaló el Subsecretario de Protección Civil y Gestión del Riesgo, Eduardo Pérez.
El incendio se localizó a unos 50 km al norte de Puerto Madryn, por lo que tomó intervención también la municipalidad de esa localidad chubutense que dispuso de equipamiento y brigadistas para afectar al combate de las llamas.
