El diputado nacional de Unión por la Patria, José Glinski, habló sobre el cuarto intermedio en la sesión de votación de la Ley Ómnibus y aseguró que “tengo la sensación de que estamos protagonizando un espectáculo, algo triste. Tenemos la atención de muchísima gente porque lo que estamos discutiendo es trascendental para el futuro de nosotros”.
“Sin embargo, lo que viene sucediendo en la Cámara de Diputados es la evidencia de que el gobierno en realidad intenta, desde el comienzo, generar un conflicto de poderes. No me consta que tengan tanto interés por el contenido de la norma porque ayer empezamos la sesión con la certeza de que el dictamen por el cual estamos en sesión no estaba, no existía, porque hubo arreglos en hoteles, en departamentos y el dictamen de comisión se consiguió -con firmas en un documento en blanco- discutimos una ley que no sabíamos cuál era. No tenemos y no tuvimos desde las 10 hasta las 22 el dictamen sobre el que estábamos trabajando”, explicó.
Glinski señaló que “solo sabemos que el Poder Ejecutivo en negociación con algunos bloques retiró del dictamen que se escribió por fuera de los canales institucionales en hoteles y departamentos un montón de capítulos y algunos de ellos nos traen tranquilidad como el de la pesca por ejemplo, el de zona fría todavía tendría algún reparo, no me da confianza cómo podría quedar la delegación de facultades”.
“Ese retiro de artículos le quita coherencia, no sabemos qué se va a proponer por encima de aquellos artículos que se retiraron, que es lo que se acuerda a espaldas del resto de los diputados y de la gente”, resaltó.
En diálogo con FM Tiempo, Glinski se refirió a la privatización de las empresas públicas y adelantó que “voy a votar en contra. Y si hay algunas empresas que merecen un análisis que podrían ser privatizadas porque no son estratégicas o deficitarias, que se presente un proyecto de ley por cada una de ellas”.
“Hay empresas que aparecieron en el paquete -YPF que fue retirada del proyecto, el Banco Nación, empresas vinculadas a la energía- que tenemos que discutir caso por caso. El gobierno quería privatizar sin pasar por el Congreso y la realidad es que hoy pueden privatizar empresas, pero ese proceso tiene que incluir al Congreso que tiene que controlar a través de sus bicamerales. En el fondo esta ley busca que la Cámara no exista”, finalizó.
