Macharashvili apuntó que “Comodoro tiene varias obras con fondos de Nación paralizadas y, en algunos casos, sin iniciar. Vamos a trabajar en forma conjunta con los legisladores nacionales y con el gobierno provincial para ir por los recursos que se necesitan para ejecutar esas obras esenciales”.
“Enviaremos al Concejo una modificación a la Ordenanza de Obra Pública para volver a poner en marcha la rueda proactiva del trabajo. En los últimos años, teníamos un ritmo de obra pública importante, el cual en estos dos primeros meses se vio frenada, pero no tengo dudas que, trabajando en forma conjunta con los concejales de los distintos sectores políticos, vamos a llegar a la mejor herramienta para regresar a ese ritmo y darle a la ciudad las obras que merece y a los trabajadores conservar sus empleos. No iniciar obras es un impacto económico y social tremendo”, argumentó.
En ese orden, señaló que “tenemos una enorme deuda de planificación urbana, infraestructura vial y de redes, de lotes con servicios y de controles ambientales. Existe un desorden urbano que debemos ordenar, por lo cual nos enfocaremos en la costura de la red de agua, electricidad y tratamiento de efluentes, evitando incrementar la problemática, entregando tierra apta urbana con servicios disponibles”.
“Las prioridades serán mejorar la trama vial, incorporar el Camino Petrolero, transparentar y normalizar el proceso de acceso a la tierra fiscal, definir una política central en torno al ambiente urbano, mejorar el sistema de inspección de obras con participación ciudadana y garantizar obras de pluviales que resultan impostergables, como la de Avenida Chile. Además, daremos continuidad a las obras de red de gas”.
En esa línea, aseguró que “no debemos dejar de gestionar las grandes obras, como el acueducto, el Puerto o la doble trocha, pero seremos responsables y agotaremos todos los recursos para llegar a cada barrio, con obras pequeñas pero importantes para generar igualdad de oportunidades”.
