Javier Villoldo es uno de los empleados del Correo Argentino despedido en los últimos días en Chubut y contó que “el viernes trabajamos normal, realizamos la rutina diaria, a las 7 izamos la bandera del mástil de la oficina y media hora después del cierre, me dijeron que estaba desvinculado de la empresa”.
“Es una situación muy complicada. Tengo 28 años de servicio, me hice cargo de la sucursal de Corcovado el 4 de febrero de 2004”, agregó.
Villoldo contó que “en la localidad de Trevelin, otro empleado, de 39 años de servicio en la empresa lo echaron igual que a mi, como a un perro. Sin preaviso, ni nada. 14.30 me encontré con el telegrama de despido”.
“La sucursal abarca a Cerro Centinela y Carrenleufú, esta sucursal es sumamente importante. No entiendo, dicen que es deficitaria y por baja densidad poblacional no se justifica tener una sucursal de correo”, resaltó.
En diálogo con FM Tiempo, Villoldo explicó que “nadie escribe una carta, pero se trabaja con las oficinas públicas, se entrega correspondencia oficial, paquetería”.
“Lamentablemente desde el sindicato dicen que van a hacer todo lo que se pueda, pero estamos desamparados, es una situación desesperante la que estamos pasando y necesitamos que nos den, aunque sea, una palabra de aliento pero que no me creen falsas expectativas. Las personas que necesitamos que nos den una mano nos están dejando en banda”, finalizó.
