La Asociación de Médicos de la República Argentina (AMRA), que representa a profesionales de la salud pública y privada, presentó un amparo ante la Justicia en rechazo a la decisión del Gobierno de volver a cobrar a los trabajadores el Impuesto a las Ganancias. La medida impulsada por el oficialismo fue aprobada por el Congreso y reglamentada este lunes por el presidente Javier Milei.
La estrategia de la Confederación General del Trabajo (CGT) es impulsar la judicialización del impuesto desde distintos gremios, en vez de hacer un único reclamo desde la central obrera. Por eso, en los próximos días se sumarían otros sindicatos a hacer presentaciones ante la Justicia. El objetivo es presionar que el Gobierno se vea obligado a retrotraer la medida, según pudo confirmar TN.
El tema formará parte de la reunión de la Comisión Directiva de la CGT de este jueves, junto con otras cuestiones en agenda, como la reforma laboral que quiere llevar adelante el Gobierno y la convocatoria al Consejo de Mayo.
LA DENUNCIA DE AMRA
Para AMRA la “restitución de Ganancias afectará notablemente a los profesionales de la salud y generará aún más pluriempleo”. “Esto implica menos ingresos formales en blanco y una tendencia creciente al trabajo informal, con todos los riesgos y desventajas en relación a los inexistentes derechos laborales que esto apareja”, planteó el sindicato.
El gremio presentó un amparo ante el Juzgado Nro 1 de San Martín, antes de conocerse la letra chica de la reglamentación. Solicitó “la suspensión del Título V de la Ley 27.743 hasta tanto se dicte la sentencia definitiva”.
Además de los problemas concretos sobre el personal de la Salud, advirtió que “podría ocasionar una crisis en el sistema sanitario dado que los empleadores encontrarán aún más dificultades a la hora de conseguir reemplazos de guardia, puesto que esto produce un incremento en el haber del profesional, quien quedará alcanzado por este injusto impuesto”.
Esto es así porque, dicen, cuando la cobertura de una guardia implique comenzar a pagar Ganancias, muchos profesionales preferirán pasar tiempo con sus familias o descansar, en vez de tomarla, y se creará una presión adicional sobre el sistema, que se verá obligado en conseguir los reemplazos.
