La división está compuesta por una planta funcional de 18 efectivos policiales con 10 patrulleros al servicio de la seguridad bancaria, principalmente en horario comercial. Este despliegue genera un efecto disuasivo, a la vez que brinda tranquilidad a la ciudadanía y asegura el movimiento de caudales.
Cuenta además con un camión con tecnología de última generación y un equipo de motociclistas dotados de armas largas, chalecos antibalas y equipos de comunicaciones.
Los operativos se coordinan con previa planificación de las rutas y horarios aplicados al patrullaje preventivo, y al cierre de las entidades se abocarán a brindar seguridad en los distintos cajeros automáticos de la ciudad capital.
