Ignacio Torres expuso en la conferencia anual del Consejo de las Américas ante funcionarios, dirigentes y empresarios de todo el país, donde remarcó la oportunidad histórica que tiene Argentina para discutir una agenda de desarrollo mancomunado a mediano y largo plazo, alejada de las mezquindades políticas y que devuelva la calidad institucional para atraer inversiones.
Consideró que para materializar esto, es necesario “ser confiables, competitivos y pujantes”.
“Estamos convencidos de que este es el camino para consolidar políticas de Estado que verdaderamente tengan un efecto positivo en la producción, exportación y el agregado de valor a nuestros recursos y, en definitiva, el bienestar de nuestra gente”, expresó el gobernador de Chubut en el evento.
AGENDA DE FUTURO Y COMPETITIVIDAD
En otro pasaje, puso en el centro de la escena la discusión de una agenda de futuro, sin detenerse en cuestiones o debates del pasado.
“No hay posibilidad de éxito de ninguna agenda de desarrollo si vemos como compartimentos estancos lo que es el Gobierno nacional de las provincias”, analizó Torres.
Asimismo, precisó que “si vivimos en un Argentina pendular, donde cada dos o cuatro años queremos refundar la Argentina y lo que hizo el anterior gobierno está mal y volvemos a discutir lo mismo, no hay forma que a mediano o largo plazo podamos tener políticas de Estado que verdaderamente tengan un efecto”.
Por estos motivos, envió un mensaje para que aquello que se acuerde de ahora en adelante “tiene que sostenerse en el tiempo y tiene que sostenerse solamente bajo un esquema de calidad institucional”.
“No creo que mirando por el espejo retrovisor podamos avanzar en ese sentido”, subrayó Torres ante dirigentes y empresarios.
“Yo creo que tenemos que discutir una agenda de futuro, tenemos que discutir federalismo fiscal, tenemos que discutir algo que para mí tiene que ser la verdadera revolución en la Argentina y que es una agenda de competitividad”, esbozó el mandatario provincial.
Aseveró que “vivimos en un país que en los papeles dice ser federal, pero tenemos asimetrías muy importantes”.
Y ejemplificó: “Cómo vamos a ser un país amigable para la exportación si tenemos los puertos más caros de la región y dentro de nuestro propio país tenemos puertos que duplican y triplican los costos operativos”.
