De a poco, el blanqueo de capitales empieza a dar las primeras señales en el sistema financiero. Cualquier persona que pretenda adherir al sinceramiento fiscal tendrá que manifestar su voluntad para hacerlo y abrir una Cuenta Especial de Regularización de Activos (CERA).
Ese paso se puede realizar en los bancos o en las sociedades de Bolsa. Desde allí, se podrá aplicar los fondos ingresados al listado de inversiones permitidas para evitar la multa. “Hay movimiento, interés, consultas y aperturas. Hay gente que ya está depositando”, sintetizaron en una agente bursátil.
Los datos del sistema financiero muestran un incremento de los depósitos totales del sector privado en dólares (no hay cifras específicas para las CERA). Desde el 18 de julio, cuando se habilitó el blanqueo, hasta el viernes pasado, las colocaciones en moneda extranjera crecieron u$s 340 millones.
Sin embargo, es difícil atribuir todo el incremento al blanqueo, ya que durante los primeros días de funcionamiento faltaban muchas regulaciones y procedimientos para ponerlo en marcha. En la primera quincena de agosto -ya con los mecanismos más aceitados- los depósitos en dólares aumentaron u$s 90 millones.
En el Gobierno estiman que el blanqueo podría generar ingresos por u$s 2.000 millones y regularizar activos por unos US$30.000 millones.
