El abogado defensor Federico Ruffa hizo un planteo previo a pedido de su defendido, Ricardo La Regina, acusado de ser el causante de un desastre ambiental tras pasar con una topadora sobre cientos de nidos de pingüinos en noviembre de 2021. El pedido fue denegado de forma unánime por el tribunal.
El abogado, puntualizó ante el Tribunal: “Tiene derecho mi asistido de solicitar que este proceso penal se solucione por la suspensión del juicio a prueba, esta oferta la planteamos en contra de mi consejo profesional, en virtud de que mi asistido tiene una intención muy concreta de establecer una convivencia con los pingüinos como lo ha hecho su familia hace un centenar de años”.
Ruffa transparentó la oferta: “Poner a disposición del Estado aproximadamente 300 hectáreas linderas a Punta Tombo para ampliar la reserva, ya que hoy tiene 210 hectáreas y en paralelo generar un área de protección en la zona de Punta Clara que abarcaría unas 270 hectáreas más, por lo que se sumarían cinco kilómetros de costa”.
En la misma tónica, Ruffa añadió que, “si esta petición es aceptada, nos vamos a perder la oportunidad de llegar a la única instancia en que se pueden discutir verdades con pruebas, y voltear una gran cantidad de falsedades que se han dicho, pero los egos no pueden estar por delante de los clientes”, dijo el abogado.
Además, cuestionó: “No hemos tenido la oportunidad de constituir una mesa para una instancia de negociación con los acusadores, sería una reparación ante cualquier hecho delictivo que se pudiera presumir contra mi cliente”.
Y aclaró que no implica reconocer la culpabilidad, sino el derecho de evitar el tormento de un juicio de estas características: “Mi cliente no ha tenido ningún contacto con el sistema penal en toda su vida. La expectativa de pena merece un llamado de atención, porque la pretensión punitiva restringe un derecho. Ya existen falencias graves ya que no se ha explicado la cosa ajena pasible de ser dañada”.
