La denuncia de los hechos fue realizada por los diputados Andrea Aguilera y Luis Juncos a los que se les sumó el vicegobernador Gustavo Menna.
Los hechos se produjeron en el interior de la confitería de la estación de servicio “Puchero” de la calle Rivadavia y Federicci de Rawson. Fue cerca de las 17, 15 horas del 15 de agosto pasado cuando los dos legisladores junto a familiares y asesores se hallaban en el lugar. Fueron increpadas por un grupo de manifestantes que -según la descripción de los hechos realizada por los fiscales- los amenazaron a los gritos de “no los vamos a dejar en paz”, “no van a caminar más tranquilos”, “los vamos a ir a buscar adonde vayan”, “te vamos a ir a buscar a tu casa”, “hdp se c. en el pueblo”, a. no seas cobarde, no es no. Hijos de puta se cagan en el pueblo”, “a partir de hoy no los vamos a dejar tranquilos”.
Los imputados son Noelia Silva, Aníbal José Aguaisol, Vilma Beatriz Pérez, Iván Alejandro Marín, Bettina de Fátima Granillo y Luis Alejandro González.
Los defensores, Pablo Sánchez, Miguel Lugo y Silvia De Los Santos, se opusieron a la imputación y por ello a la apertura de la investigación. Cuestionaron otros aspectos que para criterio de la jueza Martini nada tenían que ver con el objetivo de la audiencia.
El funcionario de fiscalía Regueira, además de las cuestiones formales, dio cuenta de las pruebas reunidas hasta el momento, entre las que se encuentran videos y testimonios, y otras que se producirán en el plazo otorgado por la magistrada.
