Buen nivel de capturas y tamaño del langostino, acompañado de una paz social que fue el común denominador durante toda la temporada provincial, dejó un saldo más que positivo para todas las partes.
La única sombra está dada por una variable que no es fácil de resolver y que está vinculada al mercado. Los precios y las nuevas características de los consumidores, provocó serias dificultades para colocar el producto en Europa y el resto del mundo.
Pero la relación empresas – gremios, tuvo madurez y fluidez, con la excepción de algunos episodios aislados. Sobre este tema puntual hizo referencia uno de los empresarios más fuertes del sector: Damián Santos.
“Rawson marcó el camino, terminó anticipadamente la temporada 23/24 y antes del arranque de la temporada actual, empresarios y trabajadores adecuaron sus números para no perder días de pesca”, señaló Santos, intentando marcar el camino para el futuro.
Y agregó: “Ahora toca al sector congelador mostrar la misma unión y madurez”.
