Un apagón eléctrico dejó al 98% de la población de Chile sin energía el martes, lo que obligó a decretar un toque de queda y suspender actividades en toda la nación, como el Festival Internacional de Viña del Mar y el Abierto de Chile de tenis.
El apagón ocurrió a las 15:16 hora local y afectó al 98,5% de los clientes del servicio, unos 19 millones de personas, entre las regiones de Arica y Parinacota, en el norte, y Los Lagos, en el área austral, un territorio que se extiende por unos 2.400 kilómetros.
El presidente chileno, Gabriel Boric, explicó en el palacio de Gobierno que, debido a una falla eléctrica de la empresa ISA InterChile, en la línea que va entre Vallenar y Coquimbo, en el norte, se produjo un corte de energía masiva a lo largo del país.
“La reposición que se ha ido dando parcialmente es una buena noticia, pero hay que ser muy claros en que lo ocurrido hoy nos indigna, porque no es tolerable que por responsabilidad de una o varias empresas se afecta la vida cotidiana de millones de chilenos y chilenas, y por lo tanto, es deber del Estado de Chile hacer valer esas responsabilidades”, subrayó.
Entre las regiones afectadas se decretó un estado de excepción por catástrofe y un toque de queda por el apagón entre las 22:00 hora local del martes a las 06:00 hora local del miércoles.

Ricardo Montero, subsecretario de Defensa, detalló a la prensa local que 3.000 militares fueron desplegados a lo largo del país en el marco del toque de queda.
Debido al apagón, se suspendió durante todo el día el 100% del servicio del Metro de Santiago, el sistema de transporte subterráneo, lo que provocó un colapso de la locomoción pública en la capital chilena.
Además, no funcionaron los semáforos, un escenario que motivó una seguidilla de choques en la capital, mientras que los aeropuertos en el territorio afectado continuaron funcionando, pero debieron modificar los horarios de sus vuelos.
