Lo acusan de plantarle dos kilos de la droga a un hombre al que le debía dinero, en complicidad con siete policías de la Ciudad.
La Justicia detuvo este jueves a Elías Piccirillo (38), el marido de Jésica Cirio (40). Acusado por ex socios e “inversores” de ser un estafador, su detención se relaciona con un episodio en particular: se lo acusa de plantarle casi dos kilos de cocaína y un arma en la camioneta de un acreedor para no pagarle una millonaria deuda. Esta trampa habría tenido como actores necesarios a un grupo de policías de la Ciudad.
Según pudo chequear Clarín, fueron siete los agentes detenidos que ya desde enero estaban en servicio pasivo. A Piccirillo lo fue a buscar la Prefectura a su casa de Nordelta. En el momento del allanamiento, una cámara lo captó corriendo en las inmediaciones del barrio privado.
Habría evaluado entregarse en Comodoro Py pero finalmente fue detenido. La causa está a cargo del juez federal Sebastián Ramos, que subroga el juzgado criminal y correccional federal 11, pero todo se inició en el juzgado de María Eugenia Capuchetti.
Capuchetti había intervenido originalmente en la causa iniciada el 18 de enero por la División Robos y Hurtos Norte de la Policía de la Ciudad. En ella se acusaba al empresario Francisco Hauque (41) y a su pareja, Anahí Aquino, de llevar en su camioneta casi dos kilos de cocaína y un arma. Ambos quedaron presos, pero finalmente fueron liberados cuando saltaron las irregularidades.
“Mi cliente había ido a cenar con Piccirillo. Lo pasó a buscar en su camioneta y, como también iban a pasar a buscar a su esposa, Anahí Aquino, Piccirillo dijo que se sentaba en en la parte trasera. Fue entonces cuando plantó la cocaína”, explicó en TN Carlos Pousa, abogado de Hauque.
Según Pousa, la trampa tenía como fin no pagarle una deuda a Hauque. “Piccirillo es un hombre poderoso, se lo conoció como ‘El rey del Blue’. Manejaba millones y eso que apenas en el 2018 era empleado en una inmobiliaria. Es increíble la gente que se ha contactado conmigo para decirme que los estafó”.
Al parecer, los policías entraron en acción luego de la cena cuando en la camioneta sólo estaban Hauque y su mujer. Los pararon con la excusa de que él le estaba pegando. “Todo era mentira. Ahí encontraron la droga. Un paquete estaba en el piso del asiento trasero y otro en el baúl: una pericia de Gendarmería determinó que había un hueco en la parte trasera que permitía meter algo allí”, agregó Pousa.
