La semana pasada, el presidente norteamericano Donald Trump anunció la implementación de un sistema de arancelamiento recíproco -que igualará los aranceles que pagan los productos estadounidenses en el exterior- y encendió alarmas en la industria pesquera.
“El 10% de arancel por producto por ingresar es muy complejo, y más todavía porque la mayoría de los productos que ingresamos a Estados Unidos tienen mucho valor agregado”, explicó De la Fuente en una entrevista con Radio Chubut.
Se refiere a productos como el langostino pelado y desvenado, especialmente preparado para el consumo inmediato, que responde a nuevas exigencias del mercado estadounidense: envases pequeños, sin olores y fáciles de almacenar.
Este cambio en la política comercial estadounidense llega justo después de la finalización de la feria de Boston, donde los productos chubutenses fueron muy bien recibidos.
“Esta medida viene a sumarle un problema más a un mercado que estamos tratando de desarrollar, recientemente ha terminado la feria de Boston, donde las expectativas fueron muy buenas, donde las exigencias y sobre todo las novedades fue la exposición de la certificación de langostino costero, donde la pesquería pudo tener esa relevancia”, indicó De la Fuente.
“Esto no deja de ser algo negativo para el sector”, lamentó, al tiempo que advirtió sobre la incertidumbre global que afecta las decisiones del consumidor final.
La medida no sólo afecta a Argentina. Otros países exportadores de crustáceos, como Vietnam, Perú y Tailandia, también verán encarecidos sus envíos, lo que abre un nuevo escenario de competencia internacional.
“Ecuador exporta más de 1.500 millones de dólares de su camarón de cultivo, y estos aranceles también le impactan en los competidores como Vietnam, Perú, Tailandia, y ellos lo ven como una oportunidad. Ahora, será la guerra del camarón de cultivo, y nosotros podemos tener una oportunidad”, reflexionó el titular de CAPIP.
