El Decreto 274/2025 encendió la mecha de una nueva controversia en el ámbito político argentino. La decisión del Gobierno de limitar la capacidad de la Unidad de Información Financiera (UIF) para actuar como querellante en causas de corrupción y lavado de activos generó un fuerte cruce entre Mariano Federici, extitular del organismo, y el actual ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona.
Federici, que lideró la UIF entre 2016 y 2019, no tardó en expresar su descontento. A través de un posteo en su cuenta de X titulado “La diferencia entre un proyecto de poder y un proyecto de Nación” criticó la medida al afirmar que el Gobierno busca debilitar los organismos de control autónomos porque “persigue proyectos de poder”.
Según él, estas instituciones son esenciales para “imponer límites” y prevenir abusos de autoridad.
“Debilitar a organismos de control autónomos extirpándoles facultades es típico de quienes persiguen proyectos de poder”, sostuvo Federici.
Además, advirtió sobre el peligro de que “los aparatos de inteligencia estatal” se entrometan en la vida de los ciudadanos, calificando esta práctica como un recurso de gobiernos “con sesgos autoritarios”.
Sin mencionar a funcionarios del Gobierno, Federici acusó al ejecutivo libertario de “promover la impunidad” y hacer que quienes “violan la ley en nombre del poder no enfrenten consecuencias”.
“La impunidad protege a los corruptos, encubre delitos y normaliza la arbitrariedad. Es el cemento que mantiene unida a la verdadera casta, garantizando que nadie deba rendir cuentas. Donde hay impunidad, no hay ley ni justicia; y sin ley ni justicia no hay Libertad ni proyecto de Nación posible”, cerró su descargo.
