Estos datos no hacen más que presentarle un recordatorio a la generación más joven sobre la importancia de planificar su futuro financiero.
Según una encuesta realizada por la consultora Youthonomics, el 71% de los jóvenes argentinos considera que la planificación financiera es crucial para su futuro, pero solo el 35% ha comenzado a ahorrar o invertir.
“Cuanto antes se comience a invertir, mayor será el impacto del interés compuesto. Un joven que comienza a invertir a los 20 años tiene una ventaja significativa sobre alguien que comienza a los 30 o 40 años”, comenta Gonzalo Abalsamo, CEO de Simplestate, plataforma de inversiones en real estate. “Hoy los jóvenes tienen la oportunidad de asegurarse un futuro más estable mediante la planificación y el aprovechamiento del interés compuesto”, agrega.
En el caso de dicha plataforma hoy invierten más de 9.000 usuarios de entre 18 y 35 años, que representan el 36% del total teniendo en cuenta que tiene más de 25.000 ahorristas invirtiendo.
EL PODER DEL INTERÉS COMPUESTO
El interés compuesto es el interés calculado sobre el capital inicial y también sobre los intereses acumulados de períodos anteriores. Esto significa que, con el tiempo, el capital crece exponencialmente. Esta manera de invertir es la forma ideal para generar un fondo de retiro, una herramienta que se convierte en un gran complemento a las jubilaciones.
Desde Simplestate recomiendan iniciar a generar un fondo de retiro a partir del inicio de la “vida laboral activa” para retirar el dinero durante la “vida laboral pasiva“, es decir, al jubilarse.
Hoy llegar a tener más de USD 175.000 es posible, ya que a través de la plataforma de Simplestate se puede invertir solo USD 50, y gracias a la tasa del 12% anual y con el poder del interés compuesto, en 30 años se alcanza dicho monto.
“Una nueva generación de inversores está creciendo en Argentina. Son jóvenes que, gracias a nuevas plataformas, han desembarcado en los mercados bursátiles de una manera más fácil, rápida y accesible que antes”, cierra Abalsamo.
Agregó que “son generaciones que suelen confiar más en la tecnología y no solo para tener información y educarse, sino también para elegir nuevos estilos de vida como decidir qué hacer con su plata o ahorros. Elegir cómo invertir son parte de esta tendencia. Son más arriesgados”.
