El presidente de Brasil y la primera dama, Janja Lula da Silva, visitaron este viernes la capilla ardiente del papa Francisco, en el tercer y último día de su velatorio en la basílica de San Pedro, y le rindieron homenaje en su último adiós.
El mandatario estuvo, además, acompañado por la ex presidenta Dilma Rousseff, el presidente del Supremo Tribunal Federal, Luís Roberto Barroso; el presidente del Senado, Davi Alcolumbre; el presidente de la Cámara y diputado federal, Hugo Motta; y una comitiva de otros ministros y parlamentarios brasileños.
Lula y la delegación brasileña participará, este sábado, del funeral del Papa, al igual que lo harán representantes de 130 países, incluidos 50 jefes de Estado y 10 soberanos reinantes, según informó el Vaticano.
Joe Biden, Donald Trump, el rey Felipe VI, Emmanuel Macron, António Guterres y Úrsula von der Leyen son algunos de los nombres que figuran en la lista.
Pasadas las 18:00 horas de este viernes, tal y como estaba previsto, los accesos a la plaza de San Pedro fueron cerrados, con miras a dar inicio a los preparativos para el último adiós al Santo Padre. Luego de que cerca de 250.000 personas se acercaran a la Basílica para despedir a Francisco, a las 20:00 hora local oficialmente se selló su féretro.
Según informó Infobae, la ceremonia estuvo presidida por el cardenal Kevin Joseph Farrell, Camarlengo de la Santa Romana Iglesia, tal como establece el Ordo Exsequiarum Romani Pontificis, y contó con la presencia también del cardenal Giovanni Battista Re, el cardenal presbítero Dominique Mamberti, el cardenal Mauro Gambetti y el secretario del Estado del Vaticano, Pietro Parolin, entre otros.
Luego, el sábado por la mañana tendrá lugar la Santa Misa Exequial, en el atrio de la Basílica de San Pedro, y, a continuación, el cuerpo de Francisco será trasladado hacia la Basílica de Santa María Maggiore, donde se llevará a cabo su sepultura.
