Juan Goya, dirigente de la Sociedad Rural de Esquel, recordó la “gran y desagradable sorpresa” que causó la medida del Senasa porque en la reunión en enero que habían tenido con la gente del área de Agricultura les habían asegurado que no estaban pensando en una normativa de ese tipo.
Señaló que en marzo salió esta resolución, “aunque al mediodía se dispuso la suspensión por 90 días, plazo que está corriendo. Solo ha habido una reunión y los patagónicos no estuvimos presente: necesitamos explicar bien los problemas sanitarios que esto acarrea y las consecuencias comerciales”, dijo.
“Las decisiones que tomó el Senasa son contradictorias porque, por un lado, ha dispuesto a mantener la doble vacunación porque hay riesgo por la aparición de aftosa en varios lugares del mundo; y por otro dispone el ingreso de carne con hueso a la Patagonia”, lamentó.
Asimismo, aseveró que esta medida “no es compatible una idea con la otra, se están contradiciendo. Han venido a romper con la normalidad del mercado local, justo en la zafra de terneros, sumado a que el precio de la carne en la Patagonia no es un problema de oferta: carne sin hueso ingresa todo el tiempo, un 70% de la carne que consumimos es sin hueso que viene del norte de la barrera”.
En este contexto, subrayó que “les ha faltado información y consenso. Esperamos que esta medida se revierta en el marco de un plan de aftosa rediseñado. Lo normal es que de las zonas sin vacunación se vaya subiendo hacia el norte del país”.
