Robert Prevost fue elegido como el nuevo Papa de la Iglesia Católica. El estadounidense de 69 años, con nacionalidad peruana, se hará llamar León XIV. El anuncio generó un estallido de júbilo entre los miles de presentes en la Plaza San Pedro del Vaticano, donde se esperó con expectativa el anuncio de quien sucedería a Francisco.
Concluidas las ceremonias fúnebres del primer Papa latinoamericano de la historia, los 133 cardenales electores de la Iglesia Católica ingresaron al cónclave en estrictas reglas de aislamiento en la Capilla Sixtina. Luego de dos jornadas de debate y dos votaciones fallidas, que concluyeron en una fumata negra, este jueves 8 de mayo se conoció quién será el reemplazante del argentino luego de su muerte el 21 de abril pasado. Finalmente, a las 13.08, la fumata blanca salió de la chimenea de la Capilla Sixtina y, una hora después, el cardenal Dominique Mamberti fue el encargado del histórico anuncio.
El cardenal Mamberti salió al balcón de la Plaza San Pedro para resolver el misterio de quién sería el Papa número 267. Al salir al balcón, fue fuertemente celebrado por los más de 50 mil fieles -reflejo de lo sembrado por Francisco durante su papado- que se encontraban en la plaza del Vaticano, plagada de jóvenes y de banderas de todos los países, aunque donde se pudo ver una fuerte presencia sudamericana.
Mamberti, un discreto y experimentado diplomático de la Santa Sede que nació en Marrakech y que, a sus 73 años, pronunció en al menos dos oportunidades una de las frases más emblemáticas del Vaticano en latín: “Annuntio vobis gaudium magnum: Habemus Papam!” (“Les anuncio con gran alegría: ¡Tenemos Papa!”). En la extensa historia de la Iglesia Católica, solo dos Papas habían sido elegidos durante el mes de mayo, un hecho poco frecuente en los registros de los cónclaves.
