Chubut y tres provincias más están en el tope del ranking de las jurisdicciones con mayor presión impositiva sobre los prestadores de internet. Frente a esta situación, cámaras empresariales se plegaron al reclamo de Nación para reducir el cobro de Ingresos Brutos.
Pero, además, aseguran que bajando la presión tributaria, podrían prestar una calidad muy superior en el servicio, como consecuencia de inversiones millonarias con fondos que hoy se licúan en el pago de impuestos.
Chubut, Neuquén, La Rioja y Tucumán son las cuatro provincias con mayor carga impositiva, con una alícuota de Ingresos Brutos sobre los servicios de conectividad a internet del 5,5%.
Las provincias de Buenos Aires, La Pampa, Santa Fe y Entre Ríos, con una alícuota del 5%, también están por encima del promedio nacional, mientras que San Luis, con el 4,20%, es la única que está en línea con la media de los 24 distritos.
Ya por debajo del promedio de 4,21%, con una alícuota del 4%, se encuentran la ciudad de Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Mendoza, Río Negro, Formosa, Misiones y Santa Cruz. Y con un tributo por debajo del 4% se encuentran las provincias de Chaco (3,50%), Salta (3%), Santiago del Estero (3%), Corrientes (2,90%) y Tierra del Fuego (2,50%).
INTERNET TIENE MÁS DE 20 TRIBUTOS
El informe de Cefip-UNLP señala además que la Argentina se caracteriza por un sistema tributario sobredimensionado y complejo que contempla 148 diferentes tributos entre los niveles de gobierno nacional, provincial y municipal, de los cuales 10 tributos colectan el 91% de la recaudación total.
De acuerdo con el estudio, el sector de servicios de acceso a internet está sujeto a más de 20 tributos y tasas de diferente índole que determinan una carga tributaria que se ubica, en promedio, en el 41,5%, y varía en un rango de entre 38,6% y 44,5% en función del tamaño de la empresa, el modelo de prestación del servicio, la estructura de costos y la localización geográfica, que introduce diferencias en la imposición provincial y municipal.
“Nos preocupa el hecho de una creciente presión tributaria, especialmente en materia de Ingresos Brutos y de tasas municipales, que impactan negativamente en nuestra industria y representan una baja en las inversiones, especialmente en las localidades más aisladas de nuestro país, donde las pymes y cooperativas son los actores centrales para llevar la conectividad”, afirmó Ariel Graizer, presidente de Cabase.
Consultado por el impacto en precios que podría tener una baja en este impuesto, Graizer dijo que los proveedores de servicios de conectividad están acostumbrados a adecuar sus precios a la dinámica de la competencia como algo habitual. Incluso con precios a la baja a partir de darle al cliente más ancho de banda por el mismo precio, “de modo que no sería descabellado pensar que una baja significativa de la carga tributaria se pueda trasladar en una baja de precios”.
