Cada año, entre los meses de junio y diciembre, el mar patagónico se convierte en un escenario conmovedor: las ballenas francas australes regresan a las aguas del Golfo Nuevo para aparearse, parir y criar a sus ballenatos.
Puerto Madryn, en la provincia de Chubut, es uno de los mejores lugares del mundo para observarlas. La temporada 2025 inicia oficialmente el día 10 de este mes, prometiendo ser una de las más activas de los últimos años.
Aunque los primeros ejemplares ya comienzan a dejarse ver en la región, es a partir del 10 de junio cuando se habilita oficialmente la temporada turística de avistaje de ballenas: una oportunidad ideal para reconectar con la naturaleza, disfrutar de uno de los espectáculos más imponentes del hemisferio sur y descubrir todo lo que la costa patagónica tiene para ofrecer.
La temporada de ballenas en Península Valdés se extiende de junio a diciembre, y desde la fecha de apertura, las empresas habilitadas ofrecerán salidas embarcadas diarias. Como incentivo para los primeros visitantes, según indican desde el destino, los precios de 2025 se mantendrán sin aumentos hasta el 31 de agosto, conservando los mismos valores que el año anterior.
AVISTAJE DE BALLENAS DESDE LA COSTA O EL MAR
El avistaje de ballenas en Península Valdés se puede disfrutar de dos formas: por un lado, desde la costa; y por otro, mediante excursiones embarcadas. Cada una tiene su atractivo y la recomendación es que, en la medida de lo posible, se puedan vivir ambas experiencias para hacer de la visita un viaje inolvidable.

Para quienes eligen la observación terrestre, uno de los puntos más recomendados es el Área Natural Protegida El Doradillo, ubicada a solo 15 kilómetros de Puerto Madryn.
Este sector ofrece una experiencia única por la proximidad de las ballenas a la orilla, especialmente durante la marea alta. Desde este rincón es común ver a las hembras nadando muy cerca de la costa junto a sus crías recién nacidas, en un entorno sin infraestructura que altera el paisaje, lo que permite un encuentro íntimo y auténtico con la naturaleza.
Para aprovechar al máximo de esta locación, se sugiere consultar los horarios de marea en los centros de informes turísticos para aprovechar al máximo la experiencia. En el lugar, el equipo de guardaparques está disponible para brindar orientación, información y acompañamiento, fomentando una visita responsable.
En cuanto al avistaje embarcado, este ofrece un nivel de cercanía inigualable y se realiza exclusivamente desde Puerto Pirámides. Las salidas, con una duración aproximada de 90 minutos, se programan en función de las condiciones del clima y del mar.
Las horas de la mañana suelen ser las más recomendadas, ya que es cuando el agua se encuentra más calma. Las embarcaciones autorizadas tienen capacidad para entre 20 y 60 pasajeros y cumplen con todos los requisitos para garantizar una experiencia segura y respetuosa con la fauna.
