La iniciativa contempla beneficios fiscales temporales y una flexibilización parcial en la composición salarial, en un intento de equilibrar la ecuación económica de las empresas sin afectar los ingresos de los trabajadores.
El encuentro, encabezado por autoridades del Ministerio de Capital Humano y del Ministerio de Trabajo de la Nación, contó con la presencia del Gobernador Ignacio Torres, el intendente de Puerto Madryn, Gustavo Sastre, representantes de las cámaras pesqueras, dirigentes gremiales y funcionarios del área pesquera. En representación del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), el secretario general Raúl Omar Durdos reiteró que los marineros necesitan volver al trabajo y no pueden ser la variable de ajuste.
PROPUESTA DE NACIÓN
Durante la reunión, el Gobierno nacional transmitió a las empresas que está dispuesto a facilitar una salida transitoria al conflicto mediante dos herramientas: por un lado, la posibilidad de que las empresas armadoras se acojan al Decreto 633/2018, que exime del pago de ciertos aportes fiscales durante un período de tres meses, prorrogable; por otro, la autorización para que se acuerde una parte del salario como no remunerativa, a los fines de aliviar la carga tributaria, pero garantizando que ese componente sea considerado en su totalidad para la liquidación de haberes, sin reducir el ingreso por viaje de los trabajadores.
La propuesta fue recibida por las cámaras y será evaluada internamente por las empresas. Mientras tanto, se resolvió un cuarto intermedio hasta este miércoles a las 11 horas, momento en el que las partes retomarán el diálogo para avanzar o definir nuevos pasos.
Desde el sector gremial destacaron la intervención del Estado como un gesto para destrabar la situación, aunque dejaron en claro que no aceptarán recortes sobre los ingresos de los marineros.
Por su parte, las empresas ahora deben responder si adhieren o no a una propuesta que apunta a recomponer las condiciones mínimas para iniciar la temporada sin perder competitividad. De hecho, pusieron sobre la mesa la posibilidad de liquidar salarios con un dólar diferenciado.
