El conjunto argentino, cuyo duelo ante el Auckland City fue suspendido por riesgo de tormenta eléctrica (iba empatado 1 a 1 con poco más de media hora por jugarse), se quedó sin chances de pasar a la siguiente fase una vez que se concretó la victoria del Benfica por la mínima ante Bayern Munich. Con este panorama, los lusos finalizaron primeros del Grupo C con siete unidades, seguidos por los alemanes que tienen seis; el Xeneize, por su parte, se despidió de la competición con un sabor amargo por su temprana salida.
Los dirigidos por Miguel Ángel Russo necesitaban en la previa de una abultada goleada contra los neozelandeses y de una victoria bávara para mantener viva la ilusión de meterse en los octavos de final. El tanto de Andreas Schjelderup en el primer cuarto de hora para el Benfica fue un duro golpe para Boca, que minutos después se puso en ventaja ante el Auckland después de un cabezazo de Lautaro Di Lollo a la salida de un córner (finalmente rebotó en el arquero Nathan Garrow).
En los primeros minutos del complemento, llegó el baldazo de agua fría para el cuadro azul y oro: en el primer córner que tuvieron, los oceánicos empataron a través de un gran cabezazo de Christian Gray, que complicaba aún más las chances de la clasificación. En el otro encuentro, el arquero Anatoliy Trubin se transformó en la gran figura, manteniendo la ventaja para los portugueses a base de enormes atajadas.
