El reclamo apunta a frenar el intento de reducción del valor del ítem producción que propusieron las cámaras empresarias en el marco de la negociación con el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU).
El objetivo central es exigir al gobierno nacional que intervenga ante el estancamiento de la negociación paritaria y tome medidas que permitan destrabar el conflicto para reactivar la temporada de langostino en aguas nacionales, aún demorada.
Además de la delegación patagónica, se espera la participación de marineros provenientes de otros puntos del litoral marítimo, así como de las provincias de Corrientes y Chaco, que históricamente aportan cerca del 70% de los tripulantes que conforman las dotaciones de los buques pesqueros.
Del lado empresario, argumentan que el modelo actual es insostenible y que el sector atraviesa una crisis que obliga a revisar las condiciones económicas de la actividad. Sostienen que el sindicato no estaría reconociendo la gravedad de la situación, y remarcan que una revisión de los costos es necesaria para garantizar la continuidad de la pesca en aguas nacionales.
