Ariel Bordaisco -de la UCR + Cambio Federal- fue el legislador que impulsó la idea. Las tareas comunitarias tendrán una duración entre las dos y veinte horas, y deberán realizarse fuera de los horarios de trabajo del infractor.
La propuesta establece que los jueces competentes serán los encargados de determinar las condiciones específicas del trabajo comunitario, asegurándose de que el castigo sea adecuado a la gravedad de la infracción cometida.
La iniciativa busca que se promueva la reparación de la falta cometida y el aprendizaje de la importancia de respetar las normas de tránsito.
“Buscamos generar niveles de menor reincidencia, ya que las infracciones de tránsito no son solo estadísticas, son una vida perdida o una familia destruida”, sostuvo Bordaisco. Y agregó: “Proponemos el trabajo comunitario porque queremos que el infractor tome conciencia del error que cometió, que realice tarea comunitaria y que observe situaciones de rehabilitación de víctimas de accidentes de tránsito”.
Asimismo, la iniciativa contempla un tratamiento especial para las infracciones de tránsito que pusieron en grave riesgo la vida o salud de las personas. En esos casos, el trabajo comunitario deberá realizarse en centros de rehabilitación psicofísica de pacientes víctimas de siniestros viales. De esta manera, el infractor tendrá la oportunidad de comprender de manera directa las consecuencias de sus acciones en las vidas de los demás.
