Luego de un cierre de listas con luces y sombras, el PRO encara la campaña hacia las elecciones legislativas bonaerenses del 7 de septiembre. La convicción es que tendrá un tinte nacional pese al desdoblamiento elegido por el gobernador Axel Kicillof.
En ese sentido, la campaña se piensa con un fuerte mensaje de confrontación entre el modelo de gestión del Presidente Javier Milei y el del mandatario bonaerense. Pero además del aspecto discursivo, habrá una presencia concreta de referentes nacionales, incluso ministros en las recorridas. El propio jefe de Estado se hará presente en algún momento.
Claro que se trata de una elección particular y no solo por ser la primera vez que se desdobla de las nacionales. Las ocho secciones electorales le dan una impronta local a la campaña, que la alianza entre el PRO y LLA tratarán de revertir o al menos maquillar.
En un primer pantallazo, hay realidades bien distintas entre el Conurbano (Primera y Tercera sección) y el interior de la provincia (Segunda, Cuarta, Quinta, Sexta, Séptima). La Octava queda fuera de este criterio porque es la capital bonaerense, La Plata.
La cuenta que hacen en el PRO es que la elección se define por el resultado de la Primera, ya que la diferencia habitual del peronismo en la Tercera se compensa con la fuerza del PRO en el interior. Más aún ahora por la fuerza que esperan que aporte la lista violeta.
Y hacia allí miran, aunque de reojo, el ausentismo registrado en todas las elecciones de este año. En un primer análisis, consideran que la falta de interés de la población en ir a votar afecta a todas las fuerzas políticas por igual, pero esperan que perjudique más al peronismo.
Fuente: TN
