El velorio de la exboxeadora Alejandra “Locomotora” Oliveras en la Legislatura de Santa Fe se vio abruptamente interrumpido este martes por la presentación de una denuncia penal. Esta acusación generó un gran revuelo, frenando el proceso de cremación de la exdeportista y dando inicio a una investigación judicial.
El fisiculturista Aldo Parodi, representado por la abogada Patricia Noemí Apesteguy, solicitó una investigación sobre la muerte de la “Locomotora” y sostiene que Oliveras fue sometida a la administración de sustancias prohibidas, lo que, según él, habría provocado su muerte.
Apesteguy, en diálogo con TN, confirmó que la denuncia no fue consensuada con la familia de la exdeportista y que esperan “una profunda investigación” en el caso.
“Mi cliente cree que consumía anabólicos. Conoce mucho de las mafias que existen en el deporte y la situación de consumo, que no tiene ningún tipo de contralor o cuidado en la República argentina. Tuvo interés en que se investigue la verdad”, dijo.
Por otro lado, la abogada aseguró que la decisión de realizar la autopsia “está en manos de la Justicia” y que no está confirmada la fecha ni la sede de la misma. Los restos de “Locomotora” fueron trasladados a la Morgue Judicial de Santa Fe y se descartaría un posible traslado a Buenos Aires.
¿DOPING SEGUIDO DE HOMICIDIO?
El escrito judicial solicita que se investigue la posible comisión de un “doping seguido de homicidio”, en el marco de una denuncia penal por “averiguación de delito” contra quienes habrían suministrado anabólicos esteroides a Oliveras.
También se detalla que la verdadera causa de su muerte se conocerá con los resultados de la autopsia, especialmente con un estudio toxicológico profundo que determine qué sustancias y en qué cantidades habría consumido la víctima.
