El reciente informe de coyuntura del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA) indicó que en julio la actividad industrial creció 2,8% medida en forma interanual, pero en términos mensuales, luego de la caída de julio, se mantiene estable.
Subieron los despachos de cementos (2,4%), aunque se mantiene 22% abajo de 2023; creció 1,6% el consumo de energía eléctrica de grandes usuarios industriales y 0,6% la liquidación de divisas agroindustriales, lo que sí son buenas señales. Pero el sector automotor cayó 9,8% intermensual, debido a la caída de las exportaciones y ajustes por recesos por vacaciones. Y también se registra una baja de 4,8 % del pateamiento de maquinaria industrial.
En suma, el informe industrial da cuenta de que a nivel nacional crecieron 15 de los 16 sectores que componen el índice en términos comparativos con 2024, pero solo 5 se recuperaron respecto de junio.
Se suman, además, algunos problemas circunstanciales, como la suba de la tasa de interés, que aumentará los costos financieros de las empresas y puede enfriar aún más la economía.
La semana que termina, el ministro de Economía, Luis Toto Caputo y el BCRA dieron señales inconfundibles de su estrategia hasta octubre: dólar estable, flotando debajo del techo de la banda, y restricción monetaria. No importa si eso produce un inconveniente a los bancos o si la suba de tasas resiente la producción y el consumo. La prioridad es mantener las riendas del plan.
Pero, después de octubre, el plan requiere un retoque, para obtener financiamiento, inversiones, bajar el riesgo país y calentar la actividad económica.
GANAR COMPETITIVIDAD
Muchos industriales, sobre todo los que son más modernos y abiertos al mundo, consideran que el modelo de Milei es acertado. Pero, en la UIA, creen que ahora es necesario avanzar varios pasos para hacer el modelo más sostenible en el tiempo. El desafío es hacer reformas para ganar competitividad.
Por eso, el 2 de septiembre, cuando se celebre el Día de la Industria, el presidente de la UIA, Martín Rappallini, volverá a poner como eje la necesidad de avanzar con un “nuevo contrato productivo”, del que viene hablando hace varios meses. Lo que en la jerga diaria se dice “nivelar la cancha”.
“El modelo económico cambió completamente. Ahora hay que pensar en invertir y competir. El problema es que los que fabrican y quieren exportar autos, acero, aluminio, cerámica, es decir, bienes transables, tenemos que vender a precio internacional, pero los costos argentinos son muy altos. El resto, lo no transable, puede transferir ese costo a precios, por eso un bife en la Recova vale el doble que en París. Pero nosotros no podemos”, explica.
Fuente: TN
