Luego de sellar una alianza política y electoral con La Libertad Avanza, el PRO comenzó a mostrar matices internos que complicaron el rumbo del Gobierno. Esta semana hubo dos votaciones clave en el Congreso y tanto en Diputados como en el Senado, el partido fundado por Mauricio Macri tuvo legisladores que votaron en contra de la gestión de Javier Milei.
En la Cámara Baja, un grupo de legisladores del PRO colaboró con la oposición para ratificar el rechazo a los vetos a la ley de financiamiento universitario y los fondos para el Garrahan. Eso desencadenó un fuerte cuestionamiento interno, con amenazas de sanciones y riesgo de ruptura del bloque.
Pero no fue un hecho aislado: los votos del PRO contra el Gobierno continuaron este jueves en el Senado, en la votación por el rechazo al veto de Milei a la ley de los ATN. Allí, cuatro senadores (Guadalupe Tagliaferri, María Victoria Huala, Enrique Martín Goerling Lara, Andrea Marcela Cristina) del partido de Macri votaron contra los intereses de la Casa Rosada, mientras que uno se abstuvo (Alfredo De Angeli).
Y claro, se reavivan los cuestionamientos internos, donde no queda exento ni el propio Macri. “Si no hay una conducción nacional presente y hay libertad de acción para todo, no puede existir nunca orden en ningún partido”, cuestionó un dirigente con diálogo con todos los sectores del PRO.
La gran pregunta entre propios y ajenos es si este malestar interno puede influir en el futuro de la alianza con LLA o si puede haber algún pase de partidos. “La verdad es que no. El partido en su conducción nacional y provincial tomaron la decisión de apoyar el cambio que está haciendo La Libertad Avanza. Todavía quedan constitucionalmente dos años de gobierno y es parte de la responsabilidad del PRO apoyar y cuidar el cambio”, señalaron desde la cúpula bonaerense a TN.
Y aclararon: “En todo caso, si hay algún pase de partido no es del PRO a LLA sino del PRO a otros partidos que integran la falsa avenida del medio”. La definición hace referencia al “murmullo socialista”, expresión irónica de algunos diputados del partido fundado por Mauricio Macri que están a favor del acuerdo.
