En menos de 24 horas, la Policía del Chubut logró recuperar una notebook denunciada como robada y, para su dueño, el hecho significó mucho más que recuperar un objeto: fue recuperar la confianza después de años de resignación.
Cereseto había relatado que había sido víctima de una docena de robos y que nunca había podido recuperar nada. En la semana, escribió sobre “el cansancio de seguir creyendo cuando todo empuja a bajar los brazos” y sobre lo difícil que es sostener la esperanza cuando la realidad golpea una y otra vez.
Pero su historia dio un giro inesperado.
Según relató, la Jefatura de Policía de la provincia trabajó a contrarreloj: investigaron, buscaron y actuaron de inmediato. En menos de un día, lograron dar con el equipo robado y devolvérselo.
“Por primera vez en doce robos, algo volvió a mis manos”, expresó con emoción. Y remarcó que no se trata solo de una computadora: “No es solo recuperar un objeto, unos archivos o herramientas de trabajo y estudio. Es recuperar algo mucho más valioso: la confianza”.
Agradeció especialmente a quienes compartieron su publicación, difundieron su reclamo y se solidarizaron: “Cada persona que puso su granito de arena hizo posible esto”.
Cereseto eligió acompañar su mensaje con una reflexión: “La esperanza no es la convicción de que algo saldrá bien, sino la certeza de que algo tiene sentido, independientemente de cómo resulte”.
Y concluyó con una frase que resume lo vivido: “Valió la pena creer. Valió la pena levantar la voz. Valió la pena no resignarme. Hoy recuperé la certeza de que vale la pena seguir intentando”.
